domingo, 29 de mayo de 2011

Muffins de batata (o algo así)


Sigo con las mezclas inesperadas...
Hace ya casi un año, el número 3 de la revista Limonada (revista que me en-can-ta) proponía la batata como elemento central, y entre las distintas propuestas, unos muffins de batata que, por alguna razón, se quedaron grabados en mi cajón cerebral de recetas a probar. Y allá quedaron por bastante tiempo...
El asado familiar por los 123 años de Cortinez  fue la excusa perfecta para desempolvarla y ponerla a prueba. Por las dudas también hice unos brownies extra amargos (Brunits + dos cucharas de cacao amargo), porque a mi papá le gusta el chocolate amargo, y por las dudas, porque sabía que no iban a fallar...  
Entonces... la receta venía bastante incierta porque medía en tazas, y todo bien, pero ponerse a medir la cantidad de puré de batatas o la manteca en una taza es medio raro, así que fue todo medio a ojo regido por un "ponele...". 
La combinación de sabores, a primera vista algo polémica, era batata + naranja + chocolate.
Pero en un rapto de rebeldía yo cambié la naranja por mandarina. Porque sí, porque es época, porque tenía, porque me gustan demasiado, y porque si andábamos con mezclas raras valía la pena jugarse. 


La RECETA ORIGINAL decía:
1 y 1/4 taza de azúcar
1 y 1/4 de puré de batata
1/2 taza de manteca
2 huevos
1 1/2 taza de harina leudante
sal
ralladura de naranaja
chips de chocolate


MI VERSIÓN: Puré de 1 batata grande, 100 de manteca, la ralladura de 2 mandarinas y con dos barras de chocolate amargo picado porque no logro encontrar por ningún lado los chips de chocolate Aguila. 




EL RESULTADO: Si bien en la textura, humedad y suavidad del muffin se nota, en el sabor la batata se siente poco y nada. La mandarina y los pedacitos de chocolate dominan por completo. 
Pero tendrán su revancha... hasta obtener unos muffins con auténtico gusto a batata no paro!!  

sábado, 28 de mayo de 2011

El sorprendente Chicken in Milk de Jamie Oliver

Estoy con las mezclas raras. No se, me llaman.
Estaba con particulares ganas de comer pollo y otras de igual intensidad de probarlo de alguna forma nueva. Pollo, pero no el de siempre. Y así terminé en la página de Jamie Oliver, y en la sección de "recipes" encontré este "Chicken in milk" que no solo es tentador a la vista y tiene ingredientes que me encantan, sino que también tiene esa mezcla loca que me llenó de intriga. Pollo + leche + limón? Tenía que probarlo!

Los ingredientes son:
1 pollo (chico)
Sal y pimienta negra 
100 gr de manteca
Aceite de oliva
600 ml de leche
1 puñado grande de salvia (debía ser fresca, pero yo tengo seca...)
Ralladura de la piel de 2 limones
10 dientes de ajo enteros (así, con piel y todo)
La receta original lleva canela, pero yo no como canela así que no le puse.


El método es primero dorar el pollo con la manteca y el aceite de oliva (él usa 100gs de manteca y yo le hice caso, pero no hace falta tanta... la próxima uso la mitad), y después darle una cocción larga (1.30hs) en el horno con el resto de los ingredientes en una olla tapada. 
Jamie pone el pollo entero y yo lo hice trozado. Las fotos, es cierto, son bastante distintas, pero a juzgar por el sabor, el resultado no debe haberlo sido tanto: es delicioso. Pero muy muy rico. La carne se despega de los huesos, jugosa, tierna; la salsita es super cremosa, con un sabor alimonado que le sienta de maravillas, y esos ajitos... No hay dudas que esta receta pasará a formar parte de mi repertorio. 
Lo acompañé con puré de papas (que agradecieron mucho la cremita en la que se habían transformado los ajos) y de batata. De postre, unos postrecitos de caramelo inspirados los Pots de Creme sabor Caramelo que vi en el blog de Mercedes Monti, El tenedor rosa, que quedaron riquisimos! La receta está en su blog (aconsejo extra cuidado en el momento de verter el caramelo en la leche, es un verdadero peligro).




jueves, 26 de mayo de 2011

Sopa de remolacha de Juliana Lopez May

Y si, llegó la época de las sopas, y yo me obsesioné con la de remolacha.
Sopa de remolacha en todas sus versiones: borsch tradicional, moderno, sopa más despojada, más complicada, siguiendo receta, con lo que haya.
Esta semana descubrí en la casa de unos amigos la de Juliana Lopez May, que a diferencia de todas las anteriores lleva las remolachas asadas... y aceto balsámico.
Esta es su receta origial.
Yo, honestamente, no respeté las cantidades porque 200 de azúcar y una taza de aceto balsámico me parecían una barbaridad. Simplemente compré un atado de remolachas, las lavé y corté, agregué unas 3 cebollas chicas, 3 ajos chicos también, dispuse todo en una asadera, lo salpimenté, le agregué un puñado de azucar negra, un buen chorro de aceto balsámico y otro tanto de aceite de oliva. Todo eso, tapado con papel de aluminio en el horno hasta que las remolachas estén tiernas. Y de ahí, directo a la licuadora agregando generosos chorros de agua para que pase de puré a sopa.
El resultado es una sopa de remolachas absolutamente distinta al resto. Con sabores mucho más fuertes y marcados. Muy deliciosa. Más que recomendada

Antes:

Después:

martes, 24 de mayo de 2011

Llueve

Ya era hora de invitar a Liniers
Enriqueta y Fellini bajo el paraguas. 
Durante varios años, cada vez que llovía yo ponía este dibujo en mi msn. 


Más dibujos del genial Liniers, en su sitio.

lunes, 23 de mayo de 2011

Rollitos de queso infartantes

 En mi lista de marcadores y en el inconsciente de varias de mis recetas está Aliciás Own, el blog de una argentina que vive en Londres y cocina maravillosamente. La semana pasada subió una receta que no pude evitar: unos rollitos increibles con masa, queso, ajo... fue amor a primera vista. Le prometí que la iba a hacer. Me lo prometí a mi misma. Y así fue que ayer, en entre el frío y la lluvia, me puse a amasar. La receta es muy sencilla, solo hace falta tiempo para amasar y leudar, el resto es magia pura.
Su paso a paso es super ilustrativo y claro, así que lo dejo en sus manos.
Así me quedaron a mi:





Divinos.
Suuuuper ricos.
Acompañados con unos buenos mates, no pueden fallar.

domingo, 22 de mayo de 2011

Pastelitos portugueses de Jamie Oliver


Hace tiempo que le tenía ganas a esta receta.
En mi casa no puedo ver los programas de tele de Jamie Oliver porque los pasa un canal que yo no tengo. Pero en lo de mi novio sí, así que de vez en cuando engancho algún que otro programa de él o de Nigella Lawson y vuelvo a maldecir a mi proveedor de cable. Esta receta no llegué a verla, enganché el programa cuando ya estaba terminándola y mostraba unos preciosos pastelitos a los que les tiraba encima un caramelo líquido que se grabó en mi retina y me quedó repicando hasta que al día siguiente decidí buscarla en internet aun no sabiendo ni el nombre ni los componentes. Jamie Oliver + caramel era todo lo que tenía y así llegué a un blog que me mostraba exactamente lo que quería ver: Los pasteles portugueses de Jamie!
Así que ayer, aprovechando que venía una amiga a tomar mate a casa, decidí que era el momento ideal para hacerlos.
La receta es bastante sencilla:
La masa es una tapa de tarta hojaldrada (claro que uno puede ponerse a hacer el hojaldre a mano, pero ahí ya no estaríamos hablando de una receta sencilla). Jamie la espolvorea con canela, pero como yo no como canela, le esparcí un poco de azucar negra, solo para darle un touch de color.
El relleno: 125 de crema, 1 huevo, una cucharada de azúcar, una cucharada de vainilla, la ralladura de una naranja.
El caramelo: 5 cucharadas de azucar y el jugo de 1 naranja (esa misma a la que le rallamos la cascara)
Cómo se hacen?
Yo seguí la receta que había encontrado en el blog y solo después encontré la receta original de Jamie, que resultó ser una receta publicada en su libro "Jamie´s 30 minutes meal" con unas ilustrativas fotos. Hay sutiles diferencias de procedimiento, pero la receta es la misma.
El resultado son unas masitas, más parecidas a unas facturas que a otra cosa, con un riquisimas sabor a naranja. Verdaderamente fáciles y rápidas. Ideales para el mate.

sábado, 21 de mayo de 2011

Un poco de calor y helado con berries...no?

Entre los beneficios que más disfruto de estos calorcitos primaverales de otoño está sin dudas reencontrarme con el helado de crema con frambuesas. Combinación que rankea en los primeros puestos de postres preferidos cómodo...
Tengo la suerte, lo sé, de tener al alcance una fántástica plantación de berries y moras que da tantos frutos que permiten estockear bolsas congeladas para bastantes meses. Así que, cosechados por mis propias manos, estos frutos yacían exultantes en mi freezer. Un poco de helado, y listo... nada de complejidades, nada de adornos, nada. Así, recién sacados, que se vayan derritiendo mientras los como, que mantengan algunos ese crocor de la fruta congelada. Y vale servirse de nuevo...

viernes, 20 de mayo de 2011

Mi almuerzo hit de la semana


Hubo una época laboral en la que pedíamos mucho comida a un lugar en Villa Urquiza que se llamaba Rotco.
Hacían unos sanguiches buenísimos en masa de pizza. Buenisimos. Y yo, fiel a mi estilo, los complicaba con sanguiches de ensalada que nunca llegaban a comprender en primeros intentos: frio? caliente? pero qué fiambre te pongo? ese es el sanguiche? si, si, sanguiche de ensalada!
En honor a esos pedidos, esta semana refloté la combinación más hitera de mis sanguiches.
El magnifico pan de pizza lo reemplacé con una Rapidita, que es lo que tenía en el freezer y siempre funcionan bien. Las meti unos minutitos en el horno con un poco de queso para que se derrita. Una vez afuera, le agregué hojas de lo que tenía (espinaca y/o rucula en este caso dependiendo el día de la semana), unas rodajitas de tomate, lonjas de zanahoria cortadas con el pelapapa y unos pedacitos de queso, en este caso Gouda, que tenía en el cajón de la heladera.
Notese que el elemento más importante y discordante es la zanahoria, que le da un dulzor y un ricor que son todo en esta combinación.
Acompañando, un regio jugo de naranjas.
Y todo frente a la compu, obvio.

jueves, 19 de mayo de 2011

Por las calles de Buenos Aires

La misma suculenta que alguna vez el verdulero de Parque Chas me regaló y hoy habita descontrolada en mi terraza, nace sin complejos, irreverente, descontrolada del techo de chapa de esta esquina palermitana. 



lunes, 16 de mayo de 2011

Lunes

Los lunes me están resultando particularmente difíciles.
Creo que este gato mira de la misma forma que estoy mirando yo ahora.


Este dibujo creo que alguna vez lo encontré acá.
Pero hoy ya no lo veo...

domingo, 15 de mayo de 2011

Y UN DÍA TERMINÉ EN T.G.I.FRIDAY´S…

Podría decir que me llevaron engañada, que fue contra mi voluntad, que no sabía nada, que protesté y pataleé. Pero estaría mintiendo.
Es cierto que al principio no sabía lo que era ni lo había visto, y cuando supe de él no me llamó la atención, pero en algún momento empezó a correr el rumor de que las hamburguesas de, hasta ayer, DJ Fridays eran cosa seria y bueno, había que probarlas. Seamos honestos, si hay algo que sabemos, es que los yanquis saben de hamburguesas.

Ya el lugar es increíble. La disposición, las teles pasando futbol americano, las mozas disfrazadas de no sé qué. Todo es una gran parafernalia que hace sentido en el despliegue de una carta atestada de títulos y descripciones grandilocuentes con palabras como ultimate, espectacular, increíble, que se repiten una y otra vez.
No pude no recordar las noches en que con mis amigos del colegio nos vestíamos de grandes para vivir una noche de película con cerveza y BBQ Ribs a Henry J Beans.
Cuestión que fue a todo o nada, como debía ser: una archi mega hamburguesa con sus correspondientes papas fritas, un mojito en la copa más grande que alguna vez vi, y una exageración de postre. Como debía ser.
Y así fue.

El hit de la mesa
 

La mía

Lo que quedó de las ribs del Flaco

El infaltable postre

Si tengo que ser honesta… la carne estaba un poco seca, las papas no tan crocantes, y el trago con demasiada azúcar. Pero sí, claro, está re bueno. 

viernes, 13 de mayo de 2011

martes, 10 de mayo de 2011

Ensalada de Pomelo

Los días soleados de otoño, no tan calurosos, con los árboles llenos de colores rojizos y el cruch de las hojas en el piso dan lugar a que uno pueda seguir pensando en ricas ensaladas. Me encanta el otoño en Buenos Aires.
Y hoy me desperté con ganas de pomelo...
Mezclé horas de espinaca, gajos de pomelo, tomates secos, pedacitos de algún queso fresco que quedaba en la heladera, semillas de todo tipo y ajo granulado. Polémica, pero muy rica.
Un tazón de sopa de verduras calentita y la última Inrockuptibles que estrena formato.
Almuerzo ideal.


lunes, 9 de mayo de 2011

Mi termo chino

Tarde de lectura en la terraza con té de jazmín y las queridísimas Frutigram.
De fondo, mis plantitas.


Amo a mi termo chino.

domingo, 8 de mayo de 2011

CARLITOS!!!

Carlitos.
El amanecer de Carlitos y sus hijos.
Los veranos de mi infancia en Villa Gesell.
Las comilonas más cercanas en Vicente Lopez.
Las hamburguesas. Los panqueques. Las papas fritas. Los aros de cebolla. Los licuados. La Mirinda.
Cómo me gusta Carlitos!!!





(Sepan disculpar la calidad de las fotos. Son de celular...)

viernes, 6 de mayo de 2011

COOKIES DE AVENA



Estas cookies de avena fueron un regalo del destino.
Soy muy fana de las cookies, de todo tipo, de toda cosa.
Dentro de las que no califican como las típicas cookies made in USA con chocolat chips y 7 kilos de manteca (hoy asiduas invitadas a las vidrieras palermers), hay una línea que se vende en las dietéticas que me gustan particularmente.  Un día, hace tiempo ya, mi mamá vino con el dato. Había probado en la casa de una amiga unas de café y otras de miel y avena, y desde entonces las adoptamos en todas sus variedades. Mis preferidas siempre fueron las de miel y avena por su asombroso nivel de crocantez. Absolutamente deliciosas. Pero hoy las venden en paquetes de 4 (antes eran 6) al descabellado precio de $9,50. No da!
Así que un buen día decidí que tenía que aprender a hacerlas yo.
Y entonces un sábado lluvioso empecé a buscar una receta en internet. De tooodas las que encontré, quedaron tres finalistas: una de Maru Botana y otras dos que no se metían con productos ni raros ni caros. Y con eso en mente me fui al supermercado a comprar lo que me faltaba. Changuito en mano, cuando ya no quedaba nada por decidir di con una caja de azúcar rubia que en la parte de atrás… tenía una receta de cookies de avena de Osvaldo Gross!! In Osvaldo Gross we trust!
Creo que me reí cuando la vi. Y con cara de querer contarle mi feliz encuentro a mis compañeras de fila, volví entusiasmadísima a mi casa a prender el horno.
Amamos a Gross, confiamos en Gross… pero su receta un poquito la tuve que cambiar, porque él le ponía canela, confites, nueces y pasas y a mí me parecía un poco too much para lo que estaba buscando…

Y así quedó mi versión de la RECETA:
100 manteca
200 azúcar (yo les pongo azúcar negra)
1 huevo
100 harina
125 avena
1 pizca de Bicarbonato de sodio
1 pizca de sal fina
100 de chips de chocolate

Batir el azúcar con la manteca. Incorporar el huevo. Unir al batido la harina, la sal y el bicarbonato tamizados. Incorporar la avena y el chocolate. Guardar la mezcla en la heladera por una hora aprox. Cuando ya esté frio, separar porciones del tamaño de una cucharita y hornear en una fuente enmantecada (es importante dejar mucho espacio porque se esparcen un montón) a fuego medio-bajo por unos 10-15 minutos.


Ya las hice varias veces, metódica o atolondradamente, midiendo o no la cantidad de avena, y siempre quedaron genial: super crocantes y gustosas. Eso si, cuidado que no se quemen!

martes, 3 de mayo de 2011

lunes, 2 de mayo de 2011

CARNE A LA CACEROLA

Llega el frio, llega la comidita caliente, llega la cacerola. Cómo me gusta la comida de cacerola… Los guisos, los estofados, las cocciones largas, el vinito que acompaña…
Esta receta la había visto alguna vez en canal Gourmet. Una madre y su hijo cocinero hacían la misma receta en versión familiar ella, en versión sibarita él. Obvio, me quedé con la que sabía a infancia. La hice una vez hace un par de años acompañada de un mil hojas de papas y había salido increíble. Cocinaba por primera vez carne roja en mi casa nueva y el resultado no había podido ser mejor. Así que aprovechando unos buenos hongos secos traídos de una reciente visita a la Bodega Amparo (que hice con mi papá en un afán por despedirnos del clásico caserón pronto a mudarse) arremetí una vez más.

RECETA:
Se sella en una olla la carne salada y pimentada (Roast Beef), se le agrega vino (1 botella), los hongos previamente hidratados, el agua de esos hongos, caldo (hasta cubrir la carne), un chorro de salsa de soja y romero. Yo le agregué ajo porque no lo pude evitar. Se tapa, pasan las horas, y cuando la carne se deshace con solo posarle el tenedor, ya está. La acompañé otra vez con papas, esta vez hechas al vapor y después doradas en el horno.
Es super fácil y riquísima. Muy sabrosa y con la magia del filamento de la carne noble hecha a la cacerola.


Como puede verse, la porción era suculenta. Pero el plato quedó vacío.